Maternidad·Reflexiones

La vida cambia con la maternidad

Pero, de pronto, un día te das cuenta de que, aunque tu vida nunca volverá a ser como antes de ser madre, sigues siendo tú y que, aunque tu hijo absorbe casi la totalidad de tu tiempo, realmente la vida no parece tan distinta. Es más, realmente no quieres que las cosas sean como antes sino como son ahora porque no imaginas despertar un día y no dar teta, cambiar pañales y ver esa carita que te regala sonrisas (y unos cuantos ratos de llantos).