Lactancia

Crisis de los dos años en la lactancia materna

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Crisis de los dos años en la lactancia materna

Si estás leyendo este post porque crees que no es posible que una nueva crisis de lactancia haya llegado a tu vida, te diré que sí, que estás viviendo la última gran prueba como madre lactante.

Aproximadamente a los dos años de edad nos topamos con una crisis inesperada.

En un momento en el que amamantar es algo que forma parte de ti y parece que llevas haciéndolo desde el principio de los tiempos, puede resultar agotador enfrentarte a ella.

No considero esta etapa como una crisis de lactancia como tal, ya que no se dan factores de producción de la leche materna. Es el niño el que está en “crisis” y, por ello, demanda el pecho casi como si fuera un recién nacido.

Nuestra crisis de los dos años

Comenzó antes incluso de cumplir los dos años. Mi hijo siempre ha sido muy demandante. Creo que, además de por la leche que, según expresa, está muy rica, mamar es muy reconfortante y hasta divertido (esa sintonización del pezón).

Entonces la intensidad de su demanda subió de nivel.

Llegar a casa y recibirme corriendo diciendo “Tetaaaaaa”. Lanzarse a por ella en cualquier lugar sin importarle cuánta ropa hubiera de por medio. Y las siestas infinitas con el pezón en la boca.

¿Cansado? Bastante. En algunos momentos diría que un tanto desesperante. No he llegado a experimentar la agitación del amamantamiento de forma intensa pero sí he tenido momentos de pensar “noooo, otra vez”.

Creo que hemos pasado el punto álgido y que, poco a poco, la lactancia volverá a normalizarse. Así que, tranquila, como todas las crisis ésta también pasará.

El niño sólo quiere teta

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Imagen Gaby Riva

Recuerda los primeros meses de vida de tus hijos. La demanda constante del pecho. La intensidad al reclamarla.

Ahora traslada esa intensidad a un niño de dos años.

Algunos niños gritan y patalean si la madre no les da el pecho cuando lo piden. Es frecuente que intenten subir o bajar la ropa y no les importará dónde estemos.

Maman con apremio y haciendo tomas más largas en comparación a lo que venían haciendo.

Aquí surgen, cómo no, los comentarios no pedidos. “Es muy mayor para seguir con la teta”. “¿Ves? Tanto pecho a demanda y ahora no te deja tranquila”. “Si es que lo que tiene el niño es vicio”.

No dudes. No escuches a quien no ayuda sino que solamente critica. Apóyate en quien sepa escucharte, habla de ello y recurre a grupos de apoyo a la lactancia materna si lo necesitas.

¿Qué le pasa?

Hacia los dos años de edad, los bebés se enfrentan a una etapa parecida al desarrollo adolescente. Por ello hablamos de la “aDOSlescencia” o los “terribles” dos años.

Se autoafirman y descubren la fuerza del “no”. Son capaces de hacer muchas cosas por sí mismos pero, al mismo tiempo, sienten inseguridad.

¿Cuál es el mayor consuelo ante el miedo o la duda? Mamá. El pecho de mamá. El calor y la seguridad de estar entre sus brazos.

Así, cada vez que algo les preocupa, asusta o desestabiliza, demandan el pecho y maman hasta quedar satisfechos y tranquilos.

Los bebés no conocen aún los modales y no saben pedir las cosas “por favor”. Cuando quieren algo lo quieren YA. Si no se lo damos, lógicamente se enfadan. Por eso gritan, lloran y se suben encima nuestro para conseguirlo.

Cómo nos afecta a las madres

Dependiendo de cómo nos haga sentir.

Algunas mujeres experimentan lo que se conoce como agitación del amamantamiento. Se sienten sobrepasadas y dar el pecho llega a provocar rechazo. Esto desencadena el sentimiento de culpa por pensar que se está rechazando al hijo.

Esos pensamientos y sentimientos son totalmente normales. Si esta crisis es motivo para tomar la decisión de destetar no debería hacerse con culpabilidad.

Sin embargo, conocerla y entenderla puede ayudarnos enormemente a vivirla con más tranquilidad y a superarla.

La lactancia materna va evolucionando y nosotros podemos adaptarnos a ella.

Sin embargo, sin información y sin comprensión por parte del entorno, esta crisis, como todas las anteriores, puede convertirse en un problema.

Hablar sobre ella y normalizarla, sintiendo que no estamos solas, es totalmente necesario.

¿Cómo estás viviendo o has vivido la crisis de los dos años?


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8 comentarios sobre “Crisis de los dos años en la lactancia materna

  1. ¡Hola! Este post me viene como anillo al dedo. La pequeña tiene casi 21 meses y diría que desde poco después de los 19 estamos pasando por esta etapa. Vino a coincidir también con la adaptación a 3 horas diarias en guardería y a que por su forma de ser y porque lo fomentamos, es muy autónoma para la edad que tiene. Durante el día no es demasiado exigente, si el ambiente no es apropiado, con un poco de distracción podemos posponerlo. Pero las noches están resultando muy cansadas. La primera parte de la noche duerme bien. A partir de determinada hora los despertares son muy seguidos, se despierta muy agitada e inquieta (irrumpen también las primeras pesadillas) y el enganche a la teta parece infinito, dificultando que yo cambie de postura para dormir y que no pueda dormir con facilidad. De la sintonización mejor no hablamos porque es constante y muy molesta. Mi manera de sobrellevarlo es que quizás no queden 20 meses más de lactancia, sino menos, porque crecen muy rápido a pesar de que a veces parece que los días son interminables, y que al final, cuando pase, ya no habrá vuelta atrás, así que mejor llevarlo con alegría y toda la atención en lo que pasa, porque no se repetirá. Besos 🙂

    1. Hola! Nosotros también comenzamos esta etapa antes de cumplir los dos años. Como siempre, los plazos son meramente orientativos. Es cierto que las noches son lo más duro ya que no hay nada que les distraiga y nosotras sufrimos la incomodidad y la falta de descanso. Para mí también es un impulso el saber que ahora podría ser la cuenta atrás para el final de la lactancia. Una etapa dura, preciosa y muy corta. Un abrazo.

  2. La lactancia tiene un montón de crisis… tienes razón, evoluciona y cabia igual que nosotros. Es muy importante hablarlo con otras mamás y normalizarlo, porque nos pasa a todas y así es mejor superarlo. Ánimo.

    1. Exacto. Entender que es algo normal, por lo que pasamos muchas de nosotras, y que igual que llega, pasa. La lactancia “prolongada” nos permite vivir muchas experiencias diferentes pero con frecuencia lo hacemos solas. Un abrazo.

  3. Me ha encantado el post. Nosotros estamos empezando a vivir esta etápa, que en nuestro caso a mi se me hizo patente cuando empecé a sufrir agitación en los momentos más hormonales de mi ciclo.
    Y es muy agotador. Yo no suelo escuchar mucho al exterior, y en cierto modo mi núcleo más cercano en el que interactúo con la teta fuera es prolactancia. Aún así, yo misma me encuentro teniendo esos pensamientos nada beneficiosos, de si esto es culpa mía o si lo he provocado yo.
    Agradezco infinito leer textos como este, que son, una vez más, un apoyo y una reafirmación a que lo estoy haciendo bien y esto, también, pasará.

    Muchas gracias por escribir tan bonito, y por explicar tanto acerca de la lactancia!

    1. Hola! La agitación es dura porque nos lleva a tener pensamientos negativos y a culpabilizarnos. Como bien sabes, incluso contando con el apoyo del entorno, es algo que sólo se entiende cuando se vive en primera persona. Por supuesto que lo estás haciéndolo bien, aunque la energía y paciencia se pongan a prueba. Mil gracias por leerme y por tus palabras. Un beso.

  4. Muchísimas gracias, haber leído este post me ha reconfortado mucho, saber que es algo común tranquiliza. No conozco gente que haya prolongado tanto la lactancia y no podía guiarme ni recibir consejos. Mi hija también ha sido siempre muy demandante, hace un par de meses que se despierta mucho por la noche pidiendo tanta teta como cuando era más bebé, ahora sé que está relacionado a que estamos entrando en la famosa peque-adolescencia. Como todo en la maternidad pasa y será cuestión de esperar con paciencia.
    ¡Gracias!, un saludo

    1. Ánimo. Es una etapa dura para nosotras pero sabiendo el motivo, creo que se afronta con más seguridad. Me alegro de que te haya ayudado la lectura del post. Un abrazo.

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