Maternidad·Reflexiones

Maternidad real y maternidad idealizada

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Dos formas de entender la maternidad

Antes de tener hijos con frecuencia tenemos una imagen idealizada de la maternidad.

Nos cuentan que llegarán las noches sin dormir y que todo cambiará pero, a pesar de todo, nos imaginamos con nuestro bebé en brazos y la vida se nos antoja maravillosa.

Cuando nos enfrentamos a nuestra realidad comprobamos que las cosas no son de color de rosa. Descubrimos la maternidad real, la del día a día, y con la que hemos de vivir.

Maternidad idealizada

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La falta de referencias cercanas y el mensaje que recibimos desde los medios, las películas o series y, especialmente, desde las redes sociales hacen que muchas mujeres crean que la maternidad ideal existe.

La maternidad no se puede resumir con una fotografía publicada en Instagram o un vlog en YouTube.

Mujeres perfectas y bellas a la semana de dar a luz. Casas dignas de portada de una revista de decoración. Niños de anuncio con cara de no haber roto un plato jamás. Parejas implicadas que llegan a casa con un ramo de flores.

No critico este tipo de publicaciones. A todos nos gusta ver imágenes bonitas, ya sean estampas familiares, fotografías de moda o de comida.

Si somos conscientes de que esas fotografías y vídeos muestran tan sólo un instante preparado para resultar agradable no deja de ser un contenido de entretenimiento más.

El problema surge cuando las publicaciones que idealizan la maternidad ejercen una presión negativa sobre las madres. El pensamiento de “por qué mi vida no es así” lastra la seguridad y la autoestima, haciendo dudar de las propias capacidades.

Maternidad real

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Reivindicar la maternidad real ha ido cobrando fuerza en las redes sociales. Cansadas de ese mensaje idealizado, muchas madres muestran cómo es su día a día, sin postureo

La maternidad real está llena de buenos y malos momentos.

Los niños no son angelitos sonrientes que posan delante de la cámara. Son inquietos, traviesos, ruidosos y emocionales.

Las mujeres no podemos, ni queremos, estar siempre perfectas, vestidas a la última, maquilladas y peinadas. No sólo porque “no nos da la vida” sino porque a veces es lo último que nos preocupa.

La maternidad real es la que cada mujer vive, de forma única y especial.

La vida de una madre también son malas caras, ojeras, moños altos y camisetas anchas, ropa de segunda mano y casas revueltas.

La maternidad real no vende

No soy seguidora habitual de esas vidas ideales. Puede gustarme una publicación pero acabo aburriéndome de tanta perfección. Pero lo cierto es que la maternidad real no vende.

Sólo hay que buscar las cuentas con más número de seguidores en Instagram.

Entonces, ¿nos estamos creyendo una mentira?

Debemos recordar que no son reflejo de la realidad. Son instantes. Imágenes con un sentido y, frecuentemente, un propósito comercial.

La maternidad real no es un caos de fealdad. Conozco a madres estupendas, muy reales y sinceras que publican bellas imágenes en sus redes sociales y blogs pero, al mismo tiempo, hablan de sus horas bajas sin pudor.

Algunas marcas y celebridades han comenzado a lanzar un mensaje más cercano. Con el tiempo podremos comprobar si funciona.

La maternidad realista

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La maternidad es una gran aventura vital.

Experimentamos las mayores alegrías y las peores preocupaciones. Amamos con todo nuestro corazón y podemos llegar a sentirnos vacías. Volvemos a ser inocentes e impetuosas pero caemos rendidas al llegar la noche.

Lo peor que podemos hacer es caer en las comparaciones. Seamos generosas con nosotras mismas reconociendo nuestros aciertos y perdonando nuestros errores.

La única realidad es la nuestra, independientemente de lo limpia que esté la casa o lo bien vestidos que vayan nuestros hijos.


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6 comentarios sobre “Maternidad real y maternidad idealizada

  1. Pienso lo mismo, a mi me cansa las cuentas de postureo, con niños peinados y sin tierra en las manos, me aburren y no me las creo. Pero es lo que vende. El problema como dices es cuando hay madres que lo idealizan y se fustran al no tener esa “vida perfecta”
    Un abrazo!

    1. Ciertamente la imagen idealizada es peligrosa porque altera la percepción de cómo se está viviendo la propia maternidad. Aunque parezca obvio que son imágenes estudiadas y, muchas veces, pura publicidad, su influencia es grande y puede ser dañina. Un abrazo.

    1. Gracias Zora 🙂 Idealizar una situación, igual que a una persona, al final sólo genera frustración y dudas. Aceptar la realidad, disfrutar de lo bueno y aceptar para superar lo malo es necesario. Un abrazo.

  2. Imagino que venderán más esas imágenes bonitas porque las feas las tenemos en casa. Quizás porque en las redes se busca muchas veces una especie de vía de escape de la realidad, si son demasiado reales no sirven para escapar del montón de ropa por lavar, la ropa grande o pequeña y las pelusas de debajo del sofá. No sabremos si estamos en Instagram o si hemos puesto en marcha la cámara del móvil 😅
    Un abrazo y a disfrutar de mañana perfecta imperfección que es vivir.

    1. Pienso que justo por ello no debemos estar en contra de ese tipo de publicaciones ya que nos permiten evadirnos de una realidad que puede agotarnos. Siempre y cuando se tenga claro que se trata de una distracción, algo bonito de ver. Feliz vida imperfecta. Un abrazo.

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