Lactancia·Salud

Mastitis y el dolor en la lactancia materna

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La mastitis es uno de los mayores problemas que podemos sufrir durante la lactancia materna.

La mastitis se puede prevenir pero si la sufrimos es importante tratarla con la tranquilidad de saber que se puede superar sin abandonar la lactancia materna.

Puedes leer aquí mi experiencia.

¿Qué es la mastitis?

La mastitis es la inflamación de la glándula mamaria.

Hay distintos tipos de mastitis

  • Mastisis unilateral, cuando afecta a una sola mama, y mastitis bilateral, cuando afecta a ambas, siendo esta última poco frecuente.
  • Mastitis no infecciosa  y mastitis infecciosa, cuando además de inflamación se produce una infección causada por la bacteria Staphylococcus aureus (existen otros agentes menos habituales como Escherichia coli, Streptococcus y Haemophilus)
  • Mastitis posparto, mastitis en periodo de lactancia, mastitis no puerperal (fuera del periodo de lactancia) y mastitis neonatal (la presentan recién nacidos)

La mastitis posparto afecta a un 10% de las madres lactantes, principalmente en las doce primeras semanas, y es una de las principales causas de abandono de la lactancia materna.

¿Qué causa la mastitis?

Las grietas en el pezón, la ingurgitación y las obstrucciones de conductos no tratadas son factores predisponentes.

  • La mastitis infecciosa o bacteriana suele estar causada por el Staphylococcus aureus que llega al interior de la mama a través de grietas en el pezón, por los conductos de la leche o por la sangre.
  • La mastitis no infecciosa suele estar causada por un aumento excesivo de la producción de leche que se acumula. Los conductos se ensanchan y el líquido llega a los tejidos conjuntivos que reaccionan inflamándose. Si esta retención no se trata adecuadamente la mastitis puede evolucionar a infecciosa.

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Síntomas de la mastitis no infecciosa (u obstrucción mamaria)

  • La zona del pecho afectada (habitualmente la parte superior cercana a la axila) presenta un bulto duro y doloroso.
  • Febrícula, por debajo de 38,5ºC
  • La zona no se aprecia caliente ni enrojecida.

Cómo tratar una obstrucción mamaria

  • NUNCA aplicar calor local, ya que favorece el crecimiento bacteriano.
  • Masajear la zona con movimientos circulares hacia el pezón.
  • Descongestionar la mama mediante masaje suave antes de poner al niño al pecho.
  • Dar de mamar posicionando la boca del bebé de forma que la barbilla quede por encima de la zona afectada. La leche no es perjudicial para el niño aunque puede adquirir un sabor más salado que haga que el niño la rechace, siendo necesario en ese caso el uso de un extractor para vaciar el pecho.

Síntomas de la mastitis infecciosa

Los síntomas son muy parecidos a los de un proceso gripal:

  • Fiebre por encima de 38,5ºC
  • Dolor generalizado, debilidad, malestar.
  • Temblores y escalofríos.
  • Cefalea y náuseas.
  • La zona del pecho presenta forma redondeada y está dura al tacto.
  • Enrojecimiento de la zona afectada.
  • Inflamación de la mama.
  • Dolor en la mama, como agujas clavándose.

Una mastitis mal tratada puede evolucionar hacia la formación de abscesos (inflamaciones encapsuladas de pus) y en inflamaciones crónicas.

Cómo tratar una mastitis infecciosa

  • Comenzar el tratamiento en las primeras 24 horas, para evitar complicaciones.
  • Reposo durante 24-48 horas. Contar con el apoyo y ayuda de la familia es fundamental. La mujer sólo debería preocuparse de alimentar a su bebé y descansar.
  • Seguir danto el pecho, empezando cada toma por el pecho afectado.
  • Tratamiento antibiótico. Normalmente se tomará durante 10-14 días aunque la mejoría de los síntomas se perciba en unas 48 horas. Algunas bacterias son resistentes a los antibióticos por lo que si no se percibe mejoría en dos o tres días hay que acudir de nuevo al médico.
  • Tratamiento antifúngico cuando la mastitis está provocada por el hongo Candida.

Hay que tener en cuenta que se pueden volver recurrentes cuando el tratamiento no es el adecuado o se ha interrumpido antes de tiempo.

Prevenir la mastitis

    • Vaciar la mama en cada toma para evitar las retenciones de leche. Si es necesario, utilizar un extractor pero con cuidado de no estimular el pecho en exceso.
    • Cuidar la postura al dar el pecho para prevenir la aparición de grietas.
    • Si se produce una obstrucción tratarla cuanto antes para que no evolucione a una mastitis.
    • Seguir los tratamientos prescritos hasta el final.
    • Tomar Probióticos como Lactanza Hereditum que contribuye al equilibrio de la flora mamaria.

Por último, quiero recomendaros un libro imprescindible del Dr. Carlos González. “Un regalo para toda la vida” es una completa guía para conocer todos los beneficios de la lactancia materna, los problemas que pueden presentarse y cómo disfrutar de nuestra lactancia.

Y tú, ¿has sufrido mastitis durante la lactancia?


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10 comentarios sobre “Mastitis y el dolor en la lactancia materna

  1. Es una mala experiencia y entiendo que haya mujeres que abandonen la lactancia en ese punto porque realmente hay que apretar los dientes para seguir dando el pecho con esos dolores y malestar. Sigo pensando que estamos bastante desamparadas cuando damos a luz y el apoyo y conocimiento puede ser lo que marque la diferencia en una lactancia exitosa. Un beso!!

  2. Pingback: Un difícil inicio de la lactancia materna – La vida de una mamá primeriza
  3. Vaya con el comentario de la doctora… Se cubren de gloria. Si no es normal seguir dando el pecho con 8 meses ahora te mirarán como si fueras extraterrestre no? 😀 Lo cierto es que para mi el trance de la mastitis fue la prueba de fuego para la lactancia. Cuando alguien me pregunta por cómo llevé el dolor del parto lo que digo es que infinitamente mejor que el de la mastitis.

  4. Pingback: Asesoras de lactancia en los hospitales ¿cuándo?

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