Maternidad·Reflexiones

Pérdida de identidad en la maternidad

perdida de identidad en la maternidad banner

Durante mucho tiempo sentí que había perdido mi identidad tras la maternidad.

Mi hijo era absolutamente dependiente de mí y atenderle implicó renunciar en gran parte a mis necesidades.

Se que hay mujeres que no desean sucumbir ante esa realidad para conservar su individualidad. Lo respeto pero para mí no ha sido así. Tampoco lo hubiera preferido.

Me reencontré con mis instintos más primitivos. El instinto de proteger y cuidar a mi cría.

Maternidad y entrega

perdida de identidad en la maternidad 1Hay algo muy hermoso en entregar todo tu ser a alguien. No del modo “romántico” que nos han vendido la literatura y el cine.

Darlo todo sin esperar nada a cambio. Una entrega pura y sin condiciones.

Durante el parto sentí el dolor más intenso que recuerdo. Lo olvidé en el mismo instante que tuve a mi hijo sobre mí. Hasta ahí llega la entrega. A vivir el dolor sin padecimiento.

Pero todo tiene un precio. La maternidad se cobra el suyo.

Puedes llegar a perderte a ti misma.

Perdiendo la identidad

Soy una persona introspectiva, he hecho mucho autoanálisis, y durante meses no he tenido apenas tiempo para escuchar mi interior.

A medida que mi hijo ha ido creciendo y ganado autonomía he comenzado a darme cuenta de hasta qué punto mi identidad se había difuminado.

Mi maternidad trajo consigo otros cambios importantes.

La pérdida de mi trabajo. Muchos proyectos inconclusos o ni siquiera iniciados. Cierta incertidumbre hacia el futuro.

Un nuevo enfoque en las relaciones personales. La crisis de pareja y volver a situar las piezas.

Evolución interior

perdida de identidad en la maternidad 2Aunque la personalidad esté definida hay momentos clave que nos hacen evolucionar.

Soy yo. La misma que antes de ser madre. Me reconozco pero también soy distinta.

Muchas cosas y personas han dejado de tener peso en mi vida. He ganado en fortaleza. Es más difícil que otros me hagan daño.

Mis prioridades y mis valores han dado una vuelta de tuerca. Lo que antes dejaba pasar ahora no lo tolero porque hay actitudes y comentarios que llegan como un mensaje directo a mi hijo.

Creo que me he vuelto más intransigente. También creo que me he vuelto más tolerante.

Soy mucho más consciente de mis actos y las consecuencias que conllevan. Me esfuerzo por mejorar lo que no me gusta de mi pero me he vuelto bastante más permisiva.

Incluso cuando llego al límite, doy gritos y portazos, aunque no me siento bien soy menos dura conmigo misma que antes.

Reconexión con la identidad

Necesitamos momentos de reflexión para reencontrarnos con nosotras mismas.

Se que no es fácil. Que los días son largos y las noches cortas. Hay mucho que hacer, nos faltan manos y al final del día no tenemos fuerzas.

Se habla mucho de los alimentos saludables que hemos de comer. De la importancia de hacer ejercicio físico para mantenernos en forma. Si somos capaces de arañar una hora al día para salir a correr, ¿no podemos centrarnos en nuestra salud emocional durante unos minutos al día?

Quizás nos hemos roto en mil pedazos y necesitamos recomponernos. O precisamos reconectar y reconocernos.

Podemos y debemos reafirmarnos como individuos y no excusarnos en las sombras de la maternidad como si ésta nos limitara.

¿Sientes que has perdido tu identidad? ¿Te reconoces después de ser madre? ¿Dedicas un tiempo a escuchar tu interior?


Si quieres estar al día de las últimas publicaciones no olvides suscribirte.

6 comentarios sobre “Pérdida de identidad en la maternidad

  1. Buen post, me ha gustado mucho como lo transmites. A mi es lo que me hacostado más de la maternidad. Siempre he sido una tía muy independiente, y perder tu libertad y tu identidad, dejar de ser persona para ser solo madre, siempre me ha ocasionado una dualidad de emociones. Por eso en parte me va bien mantener una pequeña parte laboral, para dedicarles todo el tiempo con más ganas.
    Un abrazo!

    1. Es importante mantener un espacio propio en el que desarrollarnos individualmente para no tener la sensación de ser “sólo” madres. Un abrazo.

  2. Para mí ser madre supuso un bofetón en mi personalidad… Cuando pensaba que estaba todo controlado, que sabía quién era, qué quería y cómo conseguirlo, llegaron ellos (los fuimos a buscar) y me hicieron replantearme la vida… En el proceso y por lo que tú dices, esos primeros meses de dependencia absoluta, también sentí que me había perdido, a veces “me oía” pensar y no me reconocía… Con el paso del tiempo he ido acomodándome también a mi papel de “mamá”, y cómo le digo a mi peque mayor, antes que nada soy Marina, luego soy muchas cosas (mamá, fisioterapeuta, pareja, hija, hermana…) Pero Marina necesita su espacio para que el resto de funciones sean posibles.
    Me ha encantado el post. Abrazos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los datos de carácter personal que proporciones rellenando este formulario serán tratados por Ángela Jiménez como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales solicitados es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. La legitimación se realiza a través de tu consentimiento. El hecho de no introducir los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia no poder atender tu solicitud. Los datos que facilitas estarán ubicados en los servidores de WordPress (operador de web). Ver la Política de privacidad de WordPress. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en mamalanuguita@gmail.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi Política de Privacidad y Política de Cookies.