Lactancia·Maternidad·Reflexiones

Lactancia materna en público

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A raíz de mi participación en el podcast Va por Nosotras sobre lactancia materna en público, el cual podéis escuchar aquí , y como defensora de la normalización de la lactancia materna, quiero compartir mi experiencia y opinión sobre un aspecto de la maternidad que es causa de controversia y polémica.

Lactancia materna y sexualización del pecho femenino

Cada cierto tiempo los medios de comunicación se hacen eco de noticias sobre los impedimentos que encuentran algunas madres por amamantar en público.

En España no existe una ley que proteja el derecho de amamantar en público, aunque en algunas comunidades autónomas se ha comenzado a regular con el fin de proteger la lactancia materna.

¿Nuestra sociedad no ve con buenos ojos a una madre amamantando a su bebé?

Quiero creer que aún estamos lejos de la intolerancia de otros lugares del mundo en los que se insulta y maltrata a mujeres que dan el pecho en público.

Sin embargo, esto no quiere decir que la lactancia materna esté normalizada y asumida como algo natural.

La sociedad sexualiza constantemente el cuerpo femenino. Lo vemos a diario en la publicidad, en la televisión, la prensa e Internet. Imágenes de mujeres mostrando sus cuerpos y sus pechos como reclamos y, sin embargo, hay quien se escandaliza cuando una mujer amamanta a su hijo en un restaurante o sentada en un banco de la calle.

Los senos femeninos están menos erotizados en aquellas culturas donde se exhiben con mayor naturalidad y, sin negar su función erótica, fisiológicamente están preparados para alimentar a nuestras crías.        

Una doble moral que puede expresarse de forma más o menos agresiva. Los comentarios que insinúan que “hay mejores sitios para dar el pecho” o que “estarías más tranquila haciendo eso en casa”. Las miradas reprobatorias, escandalizadas e indiscretas.

A un bebé no se le debería negar el pecho cuando lo pide. Hacerlo para no “molestar” a terceras personas será a costa de su bienestar y del de la madre.

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Obstáculos socioculturales de la lactancia materna

Bastante complicado es sacar adelante seis meses de lactancia materna exclusiva con una baja de maternidad de tan sólo 16 semanas como para estar buscando rincones donde dar el pecho fuera de casa. Nos encontramos así que en España la prevalencia de la lactancia materna se mantiene en porcentajes muy bajos.

El 80% de las madres dan el pecho en exclusiva durante el primer mes. A los tres meses el porcentaje cae al 52% Sólo un 18% da lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y hasta el año baja al 13% A partir del año un 10% sigue dando de mamar y a los dos años un casi testimonial 9% Más allá de esa edad no aparecen datos pero podemos suponer que es un porcentaje muy reducido.

Detrás de estas cifras hay una compleja red de intereses económicos en forma de latas de leche de fórmula. También la falta de formación actualizada dentro del ámbito sanitario. Los prejuicios de familiares y amigos acerca de cuánto tiempo se debe dar el pecho y cuándo se debe dejar. Sin olvidar las trabas laborales y las consecuencias que casi siempre conlleva reducir jornada o tomar una excedencia.

Utilizar leche artificial es una opción respetable cuando la madre la toma con conocimiento y libertad, no como consecuencia de la falta de apoyo y los obstáculos impuestos.

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Educación y lactancia materna

La educación desde la infancia es primordial, para que los propios niños conozcan y vean la lactancia materna sin que les resulte extraña. Nuestros hijos juegan con muñecos que representan a bebés simulando darles un biberón. No existen dibujos animados en los que se amamante. Incluso con frecuencia se evita que niños mayores vean a mujeres dando el pecho, con el mensaje de que “eso no se debe mirar”.

Enseñar a los niños que la desnudez no es mala, que su cuerpo es natural y mostrarlo sin pudor, para que el día de mañana no sientan la vergüenza que hace que muchas mujeres no sean capaces de dar el pecho en público a sus hijos y muchos hombres se sientan incómodos si su pareja lo hace.

Educar a la sociedad hablando sobre lactancia materna y sus beneficios, que van más allá de lo nutricional. Ofrecer a las mujeres entornos tranquilos e higiénicos en los que dar el pecho en público, sin arrinconarlas en salas de lactancia diseñadas por personas que jamás han amamantado.

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Apoyo para la lactancia materna

Toda madre necesita una red de apoyo, tanto de su entorno más cercano como de la sociedad. Las mujeres que decidimos dar el pecho a nuestros hijos muchas veces tenemos que superar dificultades físicas y emocionales (problemas para instaurar la lactancia, grietas, mastitis, brotes de crecimiento y crisis de lactancia).

Dar el pecho a demanda, siendo los seis primeros meses el único alimento del bebé, es duro y agotador. Una responsabilidad que no se comparte porque ni siquiera la pareja más corresponsable puede hacerse cargo de ella.

Una mujer que amamanta a su bebé no se exhibe, no quiere llamar la atención, no quiere reivindicar ni provocar. Una mujer que amamanta quiere alimentar a su hijo y lo hace cuando y dónde él lo pide.

Más allá de los primeros meses, la lactancia materna es peor vista que dar el biberón. Un niño que camina, corre y come alimentos sólidos si toma teta es, para mucha gente, por vicio. Porque a medida que los niños crecen el amamantamiento se rodea de prejuicios. La mal llamada lactancia prolongada , cuando los niños superan el año de edad, abre una nueva etapa. Si bien es cierto que a esas alturas lo más seguro es que una madre ignore totalmente cualquier comentario pueden darse situaciones en las que la crítica se dirige al niño con frases estilo “Con lo mayor que eres y aún tomando teta” o “Lo que tienes es mucho vicio”.

Que la lactancia materna tenga connotaciones negativas en las que un niño pueda llegar a sentirse culpable por mamar es el reflejo lamentable de una sociedad demasiado preocupada en juzgar sin conocimiento, tacto ni respeto.

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Disfrutar de la lactancia materna

Como madre lactante de un niño de 20 meses creo que lo mejor que podemos hacer es disfrutar de la lactancia materna, en la intimidad y en público. Vivirla como una experiencia única intentando dejar atrás complejos y pudores impuestos que en nada nos benefician.

No es fundamentalismo, no es neomachismo, no es sometimiento a los convencionalismos ni sumisión. Decidir dar el pecho y hacerlo públicamente es una decisión consciente y crítica.

4 comentarios sobre “Lactancia materna en público

  1. Estoy de acuerdo en que falta soporte des del personal sanitario para ayudar en la LM, pero también falta respecto para las que deciden dar LA.
    Estoy de acuerdo en que la lactancia prolongada está mal vista, más incluso que el biberón en los primeros meses. Y que los comentarios de la gente a veces son muy dañinos.
    La reflexión que haces sobre educar des de niños para normalizar es interesante. Del mismo modo que se les explica que los bebés nacen por la vagina o si no pueden los sacan por la barriga, explicar que los bebés toman leche que puede ser del pecho de la madre o del biberón.
    Respetar es la base de todo, cualquier decisión libre y consciente debe serlo.
    Un abrazo

    1. Realmente falta mucho apoyo en lo que respecta a la lactancia, ya sea materna o artificial. Parece que cuando somos madres es únicamente nuestra responsabilidad que funcione o no y de ahí tanta sensación de fracaso si no se logra. La educación siempre he pensado que es la clave para todos los problemas y conflictos de la vida. Sin educación no hay conocimiento y sin éste surgen multitud de dudas y malentendidos. Afortunadamente cada vez somos más las mujeres que, en base a nuestra propia experiencia, damos voz a los diferentes problemas que surgen. Un abrazo y gracias por leerme (y comentar).

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