Crianza·Cuidados del Bebé·Salud

Mi hijo no quiere chupete – Elegir chupete

mi hijo no quiere chupeteMi hijo no quiere chupete

En las primeras semanas de vida, como todos los recién nacidos, mi hijo lloraba con esa gran fuerza que les da la naturaleza.

Mi marido propuso ofrecerle un chupete a ver si así conseguía calmarse. Accedí un poco a regañadientes porque nunca me han gustado demasiado los bebés chupones (manías que tiene una). En la revisión del primer mes el pediatra nos dio luz verde ya que por fin habíamos logrado un buen enganche al pecho y no corríamos riesgo de que la succión interfiriera en la lactancia.

Las primeras veces que le colocamos el artilugio en la boca, un modelo de silicona fisiológico, ponía cara de asco e intentaba succionar como si fuera el pezón, por lo que se le caía y eso hacía que llorara de frustración.

Vamos, que la mayor virtud del chupete, que es calmar llantos se volvía contra nosotros. Con insistencia logró atinar y hacer el chupchup correcto pero, aunque alguna vez se durmió con él, me daba en la nariz que no acababa de convencerle ese sucedáneo de la teta porque muchas veces lo dejaba caer o hacía un lanzamiento.

Y no, no le convenció porque al cumplir los dos meses nos dijo que el chupete fisiológico para nosotros. Había descubierto su puñito derecho y una tetina artificial no tenía nada que hacer frente a todos esos deditos.

Cómo elegir chupete

chupete guía para escoger chupete

A pesar de que el chupete no tuvo mucho éxito en casa, antes de probarlo con mi bebé me documenté sobre el tema. Os dejo algunos consejos para elegir chupete y utilizarlo correctamente.

  • El objetivo del chupete es calmar y cubrir la necesidad de succión que tienen los bebés, especialmente durante sus primeros meses. En inglés se llama pacifier que significa pacificador (muy apropiado).
  • Lo más perjudicial del chupete es su uso prolongado ya que causa maloclusión dentaria y problemas con el lenguaje. Para evitar las interferencias de succión en la lactancia materna se recomienda no usarlo antes del mes de vida del bebé o cuando la lactancia esté bien instaurada.
  • Hay estudios que indican que su uso durante los tres primeros meses puede reducir el riesgo de muerte súbita del lactante.
  • Antes del primer uso, esterilizarlo hirviéndolo en agua durante cinco minutos, aunque vaya empaquetado o lleve capuchón protector. Después de esta primera limpieza no será necesario hacerlo de nuevo salvo que se caiga en la calle o lo coja otro niño y se lo lleve a la boca. Con lavarlo con agua caliente después del uso es suficiente.
  • Muchas de las caries del biberón se deben a un mal uso del chupete ya que hay papás (y abuelos) que lo untan en miel o azúcar para calmar al bebé. También podemos pasar una caries a nuestro hijo si lo chupamos para “limpiarlo” (arrrggg!)
  • Los bebés que toman biberón suelen aceptarlo mejor que los que toman pecho, sobre todo si la lactancia materna es a demanda, ya que no tienen acceso a la succión no nutritiva que calma el ansia de chupar.
  • Es aconsejable la sustitución del chupete cada dos meses e inspeccionarlo antes de cada uso por si hubiera grietas, especialmente cuando al bebé le empiezan a salir los dientes.

Tipos de chupetes

bebe con chupete dormidoDespués de valorar los pros y contras toca elegir chupete para vuestro bebé (y que luego os diga que muy bonito pero que pasa de él). Existen diversos tipos de tetinas y materiales, así como muchas marcas pero, sea cual sea el elegido lo más importante es que esté homologado y formado por una sola pieza para evitar que la tetina se separe y el bebé pueda tragársela.

  • Los chupetes tienen tallas según los meses del bebé, por lo que fijaros cuál es la indicación del fabricante para no ponerle a vuestro bebé un chupete que le tape media cara y, sobre todo, que le haga daño en la boca y no sirva para nada. Debe provocar la mínima apertura posible, sin ejercer presión sobre el paladar, adaptándose a la forma de la lengua.
  • Los chupetes de silicona (tetina transparente) son muy higiénicos y no se deforman, por lo que sería el mejor material durante los primeros meses.
  • Los chupetes de látex (tetina naranjita) son flexibles y aguantan los mordiscos cuando salen los dientes. Lo malo es que pueden coger olor y sabor y están contraindicados en caso de alergia al material.
  • Hay tetinas anatómicas, fisiológicas y de cereza
    • La tetina de cereza es la de forma redonda más clásica. Se dice que pueden causar malformaciones en el paladar por su mayor tamaño.
    • La tetina fisiológica (de gota), ovalada y chata, no deforma el paladar y suele gustar a los bebés más pequeños y a los que toman pecho.
    • La tetina anatómica se acopla al paladar pero hay más bebés que la rechazan.
  • En los diseños, formas y colores no me voy a meter porque hay miles. Clásicos de un solo color, transparentes, personalizados con el nombre del bebé, con dibujos, frases o dedicatorias para regalar a los abuelos, divertidos con colmillos de Drácula o bigotes, con termómetro… Vamos, al gusto del consumidor. Hay quien tiene varias docenas para conjuntar con el modelito de ropa según el día.

Como último consejo, no os emocionéis comprando chupetes, por muy monos que sean, que lo son, porque lo mismo el usuario decide que el único que le gusta es ese tan soso que os venía en la canastilla de embarazo que os regalaron en una charla o, directamente, pasa de él. Probar con un par de tetinas (anatómica y fisiológica) y veréis por donde van sus gustos.

 

Fuentes: www.dra-amalia-arce.com / www.aeped.es / www.odontologiapediatrica.com

4 comentarios sobre “Mi hijo no quiere chupete – Elegir chupete

  1. Como dicen, cada niño es un mundo. Mi hija encantada con su chupete. No es dependiente pero le gusta de vez en cuando. Eso si de silicona el chupete y la retina de biberón de látex para eso si que es maniática la señora.
    Pues si no quiere chupe eso que te ahorras que cada dos por tres hay que cambiarlos 😅

  2. Yo también escribí sobre eso cuando mi peque tendría tres o cuatro meses… ¡y es que los escupía todos y ponía cara de asco! Una cosa que nos fue genial era que mantenía lo que se llama “reflejo de expulsión” y les ayuda a no meterse cosas raras en la boca, así que igual que escupía el chupete jamás se metía nada raro (la mano alguna vez, algún mordedor espontáneo) y claro, luego la introducción a los alimentos fue ideal y la lactancia nos ha durado casi 4 años 😀

    1. Hola Annabel! La verdad es que yo encantada de que no lo quiera y. sí, la cara de asco es un punto XD
      Qué bien lo de la lactancia durante casi 4 años, también quiero prolongarla lo más posible.
      Gracias por tu visita y comentario. Me paso por tu blog 🙂 Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Los datos de carácter personal que proporciones rellenando este formulario serán tratados por Ángela Jiménez como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales solicitados es para gestionar los comentarios que realizas en este blog. La legitimación se realiza a través de tu consentimiento. El hecho de no introducir los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia no poder atender tu solicitud. Los datos que facilitas estarán ubicados en los servidores de WordPress (operador de web). Ver la Política de privacidad de WordPress. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en mamalanuguita@gmail.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi Política de Privacidad y Política de Cookies.